Qué es el popper y qué riesgos esconde

El popper es el nombre coloquial con el que se conoce a un grupo de sustancias químicas pertenecientes a la familia de los nitritos, como el nitrito de amilo, butilo o isobutilo.
Aunque es consumido por inhalación se presenta en forma líquida, en pequeños frascos y, a menudo, etiquetados como ambientadores o limpiadores industriales.
Su uso se popularizó en las discotecas y ambientes festivos de las décadas de los 70 y 80, especialmente dentro de la comunidad homosexual, debido a sus efectos vasodilatadores y relajantes musculares.
Efectos inmediatos del popper
Cuando se inhala, el popper provoca un rápido aumento del flujo sanguíneo y una sensación de euforia intensa pero de corta duración, generalmente entre 30 segundos y 2 minutos. Sus principales efectos incluyen:
- Sensación de calor y bienestar
- Relajación muscular, especialmente del esfínter anal
- Mareo y ligera desinhibición
- Incremento de la percepción sensorial (luces y sonidos)
Estos efectos fugaces llevan a muchas personas a inhalar repetidamente la sustancia en un corto periodo de tiempo, lo que aumenta los riesgos.
Los riesgos del popper: mucho más que una «droga suave»
Aunque muchos consumidores lo perciben como una droga inofensiva, el popper entraña peligros que van desde efectos secundarios leves hasta daños irreversibles. Algunos de sus riesgos incluyen:
1. Problemas cardiovasculares y respiratorios
- Disminución brusca de la presión arterial
- Taquicardia y palpitaciones
- Mareos, desmayos y riesgo de síncope
En personas con problemas del corazón o circulatorios, el consumo de popper puede desencadenar efectos graves.
2. Daños oculares: un peligro silencioso
El uso continuado de popper se ha relacionado con lesiones en la retina y la disminución de la agudeza visual, con casos documentados de maculopatía tóxica, que puede derivar en una pérdida permanente de la visión.

3. Riesgos asociados al chemsex y las ITS
Debido a su efecto relajante muscular y desinhibidor, el popper es una de las drogas más consumidas en entornos de «chemsex» (sexo bajo efectos de sustancias). Esto aumenta el riesgo de relaciones sin protección y, por ende, de infecciones de transmisión sexual (ITS), como VIH o sífilis.
4. Interacciones peligrosas con otras sustancias
El popper puede provocar efectos adversos severos cuando se combina con:
- Medicamentos para la disfunción eréctil (Viagra, Cialis), causando bajadas de tensión peligrosas.
- Drogas estimulantes como cocaína, MDMA o metanfetamina, aumentando el riesgo de colapso cardiovascular.
- Alcohol, intensificando los mareos y la pérdida de conciencia.
¿El popper es ilegal?
En España, la venta de popper para consumo humano está prohibida. Sin embargo, sigue comercializándose de forma ambigua como ambientador o limpiador en algunas tiendas especializadas y en internet.
En otros países la legislación es más clara y contundente: Francia lo prohibió en 2011, mientras que en EE.UU. y Canadá su venta está regulada o directamente vetada.

Una droga subestimada
La relativa facilidad con que puede conseguirse, los ambientes festivos en los que se consume y los breves efectos que produce han contribuido a generar sobre el popper la creencia o leyenda urbana de que es una sustancia prácticamente inocua.
Sin embargo, como ya hemos indicado, se han evidenciado sus riesgos, especialmente para el sistema cardiovascular y ocular.
Por tanto, esa etiqueta de droga «suave» o inofensiva debe ser desmentida de forma rotunda y dejar muy claro que su consumo no está exento de graves consecuencias.
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